viernes, 8 de septiembre de 2017

Por un peo aquí me veo

Cristian entró en la ducha con cuidado para no resbalar y romperse la nuca. Abrió el grifo, se apartó rápidamente para evitar el chorro de agua congelada y esperó a que subiese la temperatura para colocarse debajo de la alcachofa. Se echo el champú de coco en la mano y empezó a frotarse el cuero cabelludo, cuidando que no le entrara jabón en los ojos, mientras entonaba “uptown girl”, lo que el conocía como su canción de ducha. 
Iba por la segunda estrofa, cuando su novia Laura llamó a la puerta y preguntó si podía pasar.
-Lo siento, pero no me encuentro bien, necesito usar el baño urgentemente.- explicó la muchacha.
- Pasa, sin problema, a mi aún me queda un rato.- dijo Cristian.
El muchacho siguió cantando mientras se enjabonaba los brazos y las piernas, entonces se escuchó un pedo bastante sonoro, Cristian se echo a reír y Laura pidió disculpas, avergonzada. El muchacho se empezó a aclarar, y con el toqueteo se puso cachondillo, así que empezó a masturbarse, aunque estaba algo mareado, pero pensaba que era del calentón. De repente, perdió el conocimiento, y su cuerpo cayó inerte, golpeándose la nuca con el grifo, llenándolo todo de sangre. Laura se acercó a la ducha mientras preguntaba al chico si se encontraba bien, como vio que no le contestaba apartó la cortina de la ducha y gritó lo más fuerte que pudo al ver el cuerpo ahí tirado. Llamó a emergencias, pero ya era tarde, Cristian había muerto. Intentó meter el cuerpo en un ataúd para poder enterrarlo, pero como había muerto con el pene erecto, no había forma de cerrar la tapa, por lo que decidió disecarlo, y usarlo de perchero, aprovechando la erección para colgar los abrigos.

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