miércoles, 20 de septiembre de 2017

Hermano mayor 3000 (parte 1)

José, un señor de unos sesenta años, estaba sentado en el sillón del salón, recitando un poema de su libro preferido, mientras a través de la ventana se podía observar un paisaje idílico, que se rompió cuando apareció en el horizonte la figura de un jinete cabalgando un gorrino, que frenó de golpe e hizo que el muchacho se cayese de bruces sobre una caca de perro.
José que había estado contemplando toda la escena empezó a descojonarse del desafortunado jinete, pero de manera muy escandalosa, tanto que al final apareció en el umbral de la puerta su nieto Kevin, un chaval de diecinueve años, que se acababa de despertar después de una noche de borrachera escuchando reggaeton, por lo que tenía una resaca increíble. El muchacho le dio un puñetazo a la puerta mientras gritaba a su abuelo.
- Viejo cierra la puta boca ya, coño, que estoy de resaca, que te meto.- exclamó el Kevin.
José, que estaba un poquito acojonadillo, dejó de reírse. En ese momento se creó un boquete en el techo y apareció un robot que flotaba en el aire y le dio una hostia al Kevin, pero no una hostia normal, sinó una fortísima, tanto, que hasta el cerdo, que se encontraba lejísimos de la casa, giró la cabeza y pensó “coño, que hostión le acaban de pegar a alguien”. Al parecer el robot venía del futuro, y era el presentador de la edición tres mil de “Hermano Mayor”, y quería ayudar a esa familia a conseguir la felicidad, pero vio, que no solo era culpa del nieto, que el abuelo, tampoco había tenido consideración por el, así que le arreó una leche igual de fuerte al abuelo, tanto que le hizo saltar la dentadura postiza.
Para poder conseguir el objetivo planificado el robot tenía que llevarse a esta pequeña familia al futuro con el, ya que ahí era donde tenía el plató con sus cámaras y todo el material para grabar el programa (no iba a trabajar en algo que no podía emitir, porque sinó no ganaba dinero, que era un robot, pero no gilipollas). Como la gente del momento no podía saber nada del futuro, lo que hicieron fue quemar la casa y poner los cuerpos de dos indigentes que solían rondar por la zona, nadie los echaría de menos. 

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