viernes, 18 de agosto de 2017

Un amor complicado

Una vez que la Pantoja salió de la cárcel se reencontró con su amante secreto, Rajoy. Pensando que su amor no sería bien visto decidieron huir juntos a las Bahamas. Estuvieron esperando varias horas en el aeropuerto, hasta que les avisaron que su vuelo había sido cancelado. 
Se dieron cuenta de que lo único que querían era estar juntos sin importar el lugar, así que cogieron el primer autobús que encontraron. 
Su destino fue un pueblo abandonado cerca de Torrevieja, donde vivieron durante varias semanas siendo plenamente felices. Pero les faltaba algo, no querían ser gente normal y desconocida, necesitaban un público, alguien a quien poder impresionar y que los alabase.
Rajoy fue hasta una fuente situada en el centro del pueblo, lanzó una moneda al agua y deseó que hubiese gente en ese pueblo para que lo votasen para ser alcalde y así retomar su carrera política, pero sin que eso perjudicase su relación amorosa. 
Como es muy difícil sacar gente así de la nada, varios objetos y edificios fueron dotados del don del habla y decidieron votar a Rajoy como alcalde. Este, lleno de gozo, lo primero que hizo fue mandar construir una pirámide en el pueblo, que simbolizaría el gran poder que tenía y el agradecimiento a sus votantes. Una vez acabada, decidió subir a ver el paisaje, pero la cima estaba muy resbaladiza, resbaló y murió.
La Pantoja aprovechó la situación para estar, por fin, con el amor de su vida, el hijo de Rajoy, que se mantenía en la sombra para poder aprovecharse del poder de su padre sin tener la presión mediática. Pero aunque la pareja se quería mucho, su vida sexual era un poco aburrida, así que profanaron el cadáver de Rajoy, aprovechando el “rigor mortis”. No contentos con la necrofilia decidieron violar a una oveja al mismo tiempo que introducían un bastón en el ojete del alcalde muerto. Esto les satisfacía a más no poder´al principio, luego se aburrieron, por lo que fueron probando nuevas técnicas, cada vez más elaboradas, para mantener así la llama del amor. Pero hubo un momento en el que ya no les quedaba nada más que probar, así que decidieron irse a Japón con la oveja y el pene de Rajoy (el cadáver pesaba demasiado), donde fueron pioneros en el mundo del porno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Quien no corre huele

Hacía tanto frío que el río de la ciudad se había congelado por completo, así que Mario y sus amigos decidieron ir a patinar sobre hielo. El...