sábado, 19 de agosto de 2017

Diario de invasión, entrada 1

Estamos llegando al planeta conocido como “La Tierra”, un planeta en su mayor parte cubierto por agua, y según nuestros datos, dotado de una gran biodiversidad, aunque esta va disminuyendo poco a poco, debido a la acción tóxica que ejerce la especie dominante, unas criaturas racionales, egoístas y arrogantes que se hacen llamar “humanos”.
Nuestro objetivo es infiltrarnos entre ellos, mediante el dispositivo de camuflaje que inventó nuestro científico más famoso, “Xauxfpäuois IX”, y comprobar si realmente estos seres son tan malos como nuestros datos indican. En caso afirmativo procederíamos a la destrucción de la especie.
Acabamos de atravesar su atmósfera, ya nos queda poco para aterrizar. Nuestro trabajo es estudiar una zona conocida como España, por lo que llevamos dos ciclos lunares estudiando sus costumbres y su lengua para poder pasar desapercibidos.
Activamos los dispositivos, nuestros cuerpos están creciendo, pero han desaparecido nuestros tentáculos. Hemos practicado la transfiguración molecular miles de veces en el simulador, para poder adaptarnos a este cuerpo, pero aún no me acostumbro a este cuerpo tan básico e involucionado.
Bajamos de la nave, y nos da el sol en la cara, tenemos que entrecerrar el único par de ojos del que disponen estas criaturas hasta que se acostumbren a tal intensidad lumínica. Miramos las coordenadas en nuestro “slt” (sistema de localización terrestre) para saber cuál es la ciudad más próxima a nosotros.
Murcia allá vamos.

                                             Nave 24

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Quien no corre huele

Hacía tanto frío que el río de la ciudad se había congelado por completo, así que Mario y sus amigos decidieron ir a patinar sobre hielo. El...