domingo, 27 de agosto de 2017

Cosas de niños (parte 1)

La pequeña Lucy se tiró al suelo y empezó a llorar, porque su madre no le compraba el juguete que quería, una barbie, pero no una cualquiera, sinó la barbie mamporrera. Al ver que no le hacían ni caso se levantó y apuñaló al dependiente de la tienda con aquella muñeca de plástico que sus padres no querían regalarle.
-Cariño has visto lo que acaba de hacer la niña?- Preguntó el padre alarmado.
-Si, pero acuérdate de lo que nos dijo la psicóloga, lo único que quiere es llamar la atención y no tenemos que hacerle caso- dijo la madre mientras miraba unos zapatos de doscientos euros.
Lucy volvió a tirarse al suelo y a patalear hasta que el cansancio se apoderó de ella y le pidió a su madre que la llevase a casa, que estaba cansada. ¿Total, para que quería una muñeca manchada de sangre?
Esa misma noche mató al jardinero y al mayordomo por otra rabieta de las suyas, sus padres ya no sabían que hacer, esas no eran maneras para una niña tan pequeña, una vez que cumpliese los dieciocho que matase a quien quiera, pero hasta entonces la cosa tenía que cambiar. Ya habían probado de todo, psicólogos, exorcistas, castigarla sin televisión y sin gominolas, pero la niña seguía matando a todo aquel que le llevase la contraria (a sus padres no les hacía nada porque la niña esa una psicópata, pero aún guardaba un respeto por la familia). Buscando por internet encontraron un internado especial para niños psicópatas. El folleto decía que eran especialistas en hacer que dejasen el mal hábito de matar en poco tiempo, así que decidieron llamar para ver si había plaza para Lucy. 

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